familia viaje coche

Diez consejos contra el mareo en el coche

Hacer un viaje en coche o en cualquier otro medio de transporte puede parecer una alegría para todos al principio, pero hay personas que lo pasan realmente mal. Y sucede que para quien sufre mareos mientras viaja, no tiene nada de placentero. Lo mejor es entender por qué ocurren… y luego saber cómo evitarlos.

¿Por qué se producen los mareos?

El mareo en tránsito se conoce como “mareo por movimiento” o “mareo por movimiento”. Surgen porque el cerebro necesita saber la posición del cuerpo en todo momento, lo cual logra con datos de los sentidos y del sistema musculoesquelético.

En un medio de transporte, el movimiento no depende de nosotros mismos. A veces nos resulta extraño movernos sin hacer los movimientos nosotros mismos.

¿Por qué los mareos provocan vómitos?

Debido a que hay un desajuste sensorial entre lo que estamos viendo y los datos que envía el resto del cuerpo, el cerebro piensa que se debe a una neurotoxina. Las náuseas se producen porque el cerebro cree que se ha producido una intoxicación y que es necesario eliminar la flacidez. Por lo tanto, nuestro cuerpo produce vómito para expulsarlo.

Algunas personas son más propensas al mareo por movimiento que otras. Se desconocen los motivos, pero existen trucos para evitar que esto suceda.

1. Elige la silla de coche adecuada

Si eres propenso al mareo por movimiento, es importante que le des a tu cerebro la información correcta de que te estás moviendo. Elija siempre un asiento mirando hacia adelante (sobre todo en furgonetas y caravanas) y, siempre que sea posible, en el asiento del acompañante, porque desde allí se ve mejor la carretera y los ojos pueden “avisar” al cerebro y al oído de los movimientos inminentes. Además, por inercia, los movimientos que se producen en el coche se hacen más notorios cuanto más retrocedemos en el vehículo.

Asimismo, entre los asientos traseros en el medio hay una mejor vista del exterior que en los lados. De acuerdo, es más incómodo en los autos de hoy (tiende a ser más apretado y más duro), pero es mejor que limpiar el vómito más tarde, créanme.

2. Paseo suave

El conductor no suele sufrir mareos por movimiento. Siempre está atento a la carretera y su cerebro anticipa las acciones que está a punto de emprender. Por ejemplo, sabes que te estás acercando a un giro y el cerebro pregunta sobre los movimientos que tendrá el cuerpo mientras lo tomas. Advertencia, hay casos extremos de personas que experimentan mareos incluso mientras conducen.

Por supuesto, su estilo de conducción puede evitar que sus pasajeros sufran mareos mientras conducen. Cuanto más predecible y tranquilo sea el estilo de conducción, evite frenadas y aceleraciones bruscas y, sobre todo, conduzca progresivamente en las curvas, más probable es que nadie se maree.

El tipo de carretera por la que conduces también influye. Es más difícil marearse en una vía de alta capacidad que en una vía secundaria porque los movimientos del vehículo se reducen mucho.

3. Vista frontal

No leer nada en el coche ni realizar ninguna actividad que requiera mirar a un punto del habitáculo. Al hacerlo, solo le da a su cerebro más oportunidades para enviar información inapropiada al oído y desencadenar la incomodidad.

Asimismo, es mejor mirar hacia delante que hacia los lados para tener más información sobre las jugadas que se van a producir. Y sí, ayuda a estar entretenido. Escuchar música o charlar con otros pasajeros no solo hace más agradable el viaje, sino que también evita los mareos.

4. Ventilación adecuada

Es muy importante ventilar el interior del vehículo antes de circular para eliminar los malos olores, sobre todo si lleva mucho tiempo cerrado. Además, también nos puede ayudar abrir un poco la ventana cuando se presenten síntomas de mareo: el aire fresco reduce la sudoración, mejora la respiración y aumenta el contenido de oxígeno.

5. Cuidado con los niños

Los estudios muestran que los niños menores de 12 años tienen más probabilidades de marearse que los adultos. La razón es simple. A una edad temprana, el cerebro es inmaduro para controlar el equilibrio. En los adultos, el cerebro ha aprendido de situaciones pasadas y sabe cómo ajustar el cuerpo en consecuencia. Por lo mismo, un adulto suele marearse… a no ser que tenga experiencia en estas cosas.

Cualquier trastorno que debilite el cuerpo o el equilibrio también aumenta la probabilidad de mareos. Además de los niños, se debe prestar atención a los ancianos, los enfermos, las mujeres embarazadas y las personas con síntomas de ansiedad.

6. Comidas

No conviene viajar inmediatamente después de comer, pero si no te queda otra, sigue nuestros consejos para comer bien antes de un viaje: saludable, frugal (para evitar problemas digestivos) y mejor a base de alimentos sólidos. Trate de beber de vez en cuando, pero evite las bebidas alcohólicas.

7. Paradas frecuentes

Además de evitar la somnolencia y el cansancio, las paradas frecuentes (la recomendación es cada 200 km) ayudan a que el conductor no sufra dolores de espalda. Además, también es bueno que los pasajeros estiren las piernas, vayan al baño y tomen algo para despejarse la cabeza y que sea más difícil que se produzcan mareos.

8. Evita pensar en ello

No creas que te marearás. Subirse al auto y ya pensar en marearse lo hace más probable. Como dije, la conversación ayuda porque es menos adecuada…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *